El otro día imaginé un domingo que aún no ha sucedido.
En ese pensamiento, el sol salía como si fuera la primera vez. No quemaba, acariciaba. Bajo mis pies, una piscina de cristal sostenía el cielo, y Madrid, abajo, parecía otra ciudad: más silenciosa, más azul.
Subía la gente con sus esterillas enrolladas bajo el brazo. Algunos con sueño todavía, otros ya despiertos del todo, como si el cuerpo supiera antes que la mente que algo bonito estaba a punto de pasar. La terraza del Inhala Hotel Garden nos esperaba con sus vistas abiertas y ese verde que uno no espera en medio de la ciudad.
Extendimos las esterillas y comenzamos a respirar. El silencio no era total, pero sí perfecto: una mezcla de viento, alguna conversación lejana y los sonidos de la ciudad reducidos a un murmullo de fondo. Movimiento a movimiento, algo dentro iba encontrando su sitio. A veces era el cuerpo. A veces, algo más.
Después, llegaron las frutas frescas, los zumos naturales, los sabores limpios. Reíamos. Alguien comentaba la vista. Otro hablaba de cómo le costó llegar a la postura de de adho mukha savasana. Otro simplemente callaba, como quien guarda un pequeño tesoro sin saber aún qué hacer con él.
A veces pienso que el yoga no es lo que hacemos sobre la esterilla, sino lo que queda cuando todo termina. Esa sensación de haber empezado el día de una manera tan distinta, tan real, que lo cotidiano ya no puede ser igual.
Este domingo 25 de mayo, a las 10:00h, vamos a vivirlo.
Quizá no exactamente como lo imaginé.
Quizá mejor.
Nos vemos allí.
Trae tu esterilla, tus ganas, y ese pedacito de ti que a veces se queda dormido entre semana.
📍Dónde: Terraza del Inhala Hotel Garden
📌 Dirección: Calle San Bernardo 1, Madrid
🕙 Hora: 10:00h
📅 Fecha: Domingo 25 de mayo
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🎟️ PLAZAS LIMITADAS – Reserva la tuya ya:
📧 marketing@inhalahotel.com