Crónica de Madrid Maratón 2017

Son las 06:50 de la mañana del 23 de abril de 2017 y nada más apagar el despertador me quedo por un instante quieto e inmóvil. Hoy es el día de la maratón me digo. Lo primero y sin pensar que hago es darme la vuelta y dar un beso a mi Eva. Con cuidado y delicadeza salgo de la cama, como si el salir un poco más rápido fuera a romperme un tobillo o algo…jejeje. Me asomo a la ventana y puedo ver que hoy será un día de mucho calor.

Bueno, me dirijo directamente a la cocina para prepararme e ingerir el desayuno lo antes posible y poder asimilarlo cuanto antes. Tazón de cereales, kiwi, café y leche de almendras. El desayuno intento que sea prácticamente lo mismo que siempre desayuno por las mañanas. No es acertado hacer cambios de última hora. Nada más terminar de desayunar me dirijo a la ducha para despertarme y a que vaya la musculatura despertándose para lo que le espera. La ducha es siempre mi punto de reflexión y donde repaso la estrategia de carrera y últimos detalles. Trato de recordarme que este año no voy a por ninguna marca, que tengo dos carreras de ultra distancia y no debo forzar la máquina. “Sólo disfrutar”, me repito continuamente. Nada más salir de la ducha, observo que Eva se está empezando a despertar y me dirijo hacía ella para darla los buenos días y otro beso con sonrisa incluida. Este año me esperará en Embajadores con mi madre y mi tío Javi. ¡Pero eso sí, con zapatillas y mallas, ya que correrá conmigo los últimos kilómetros!

07:40 Me dirijo al sofá y empiezo a colocarme la ropa que he dejado la noche anterior preparada: mallas, camiseta, medias compresoras, calcetines, zapatillas y el dorsal, claro.

08:10 Salimos de casa y ya nos vamos dirigiendo hacia Cibeles, que es el punto de salida. Ya en el metro se puede observar a corredores que empiezan a salir por todos los sitios, media maratón y maratón. Eva me mira y me pregunta si estoy nervioso. Le contesto que un poco. Los nervios se pueden palpar en el ambiente.

08:40 ¡Llegamos a Cibeles! Siempre que llego a una carrera, el cuerpo empieza a reaccionar de muchas formas y es difícil de explicar. Lo primero que hago, y sin dudarlo, es empezar a calentar. 20 minutos antes de que empiece la carrera empiezo a moverme de un lado para otro. Movilizo tobillos y rodillas primero, toques con la suela del pie, elevo piernas hacia un lado y otro y no puedo dejar de observar el ambiente que hay cerca de mí. Los corredores corren hacia un lado y otro, como si llegaran tarde a algún sitio. Creo que muchos olvidan que tienen 42 km para correr todo lo que quieran :). Mi carácter es estar tranquilo y disfrutar ese momento; y sin quererlo siempre queda grabado. Empiezo a observar que mientras caliento mi Eva está haciéndome fotos…jejeje y es entonces cuando no puedo parar de sonreír a la vez que voy danzando en el calentamiento hacia un lado y otro mientras canto al sonido de la música que suena.

¡Edp rock & roll Madrid Maratón 2017!

09:05 ¡Salida! Ya en el cajón de salida, los corredores nos empezamos a mover. Siempre tengo la sensación de que no me despido de Eva, pero realmente lo hago unas 7 u 8 veces. Ya en carrera pulso mi cronómetro y empiezo a ponerme en marcha para coger posición y ritmo. Trato de decirme que los primeros kilómetros hay que dar movilidad al cuerpo y activarlo. Es difícil ya que los ánimos de la gente te hacen correr más al principio 🙂. Hay que recordar que castellana es un falso llano y no se aprecia para el corredor que corre por primera vez e Madrid.

09:55 Llegando al km 10 y bajando por Bravo Murillo. El cuerpo está respondiendo muy bien y mejor que al principio. Cero molestias. Tomo algo de líquido y seguimos.

10:22 Ya estoy pensando en alcanzar en pocos minutos la Gran Vía. Sin duda, uno de los mejores escenarios donde la gente te lleva en volandas y llegas a sentir que vuelas. ¡Llego a Gran Vía! Alcanzo Callao y bajando Preciados sólo se escuchan gritos de ánimos y aplausos.

 

Madrid maratón 2017: ¡Llegando al ecuador!

11:15 En plena Avenida de Valladolid y km 25 mientras tomo un poco de plátano con agua.  Se empieza a notar el calor y la temperatura en el asfalto. Yo no suelo tener problemas de ampollas, pero hay corredores que lo sufren mucho y como no se unten vaselina en los pies y entre los dedos lo pasan mal.

11:45 Saliendo de casa campo en el km 30 y a 5:20. Voy con un pequeño pelotón y charlo con ellos un rato. Comentamos que hemos visto pasar algunos corredores que no iban en muy buenas condiciones, algunos iban ya andando y con la cara algo pálida. Recordando que es un punto clave la Casa Campo, ya que muchos corredores empiezan a encontrar su muro. En breve me despido del pelotón con el que iba charlando para no perder mi ritmo y seguir.

12:00 Estoy llegando al km 35 y pensando que en breve veré a la familia 🙂 con ganas de que corra a mi lado Eva y me dé ánimos. Empiezo a sentir las piernas algo pesadas y me tomo un gel que me han dado con un poco de agua. Voy escuchando música y en algunos momentos me observo cantando casi en alto…jeje.

12:15 ¡Llegando a Embajadores! Mi mente sólo piensa en recibir esa energía cósmica que es ver a la familia. ¡Ya en Embajadores consigo verlos! Me gritan y me animan a la vez que Eva se pone a mi lado para correr juntos 🙂 es un cúmulo de energía indescriptible.

12:30 km 37. Con Eva a mi lado y conversando desde el principio. Ella me va preguntando en todo momento qué tal voy y cómo me encuentro. Yo solo le digo que voy bien, pero algo cargado. En ronda de Atocha comentamos Eva y yo que se pueden ver a muchos corredores andando y ya sin poder correr. Trato de animar a los que me voy encontrando y solo algunos con ese pequeño empujón empiezan a correr.

12:45 km 40. En la calle Velázquez las piernas ya me preguntan si queda mucho. Esos últimos km son los más largos. Eva y yo nos miramos cada rato y nos sonreímos diciéndonos todo con la mirada. Sé que está disfrutando tanto como yo y me atrevo a decirle que cuándo correremos los dos una maratón 🙂

Gracias Madrid maratón 2017

12:50 km 41. Subiendo la última subida que es Príncipe de Vergara. Eva y yo nos empezamos a animar y a disfrutar todo lo que podamos estos últimos km juntos. ¡Ya conseguimos ver la

entrada del Retiro! Y empezamos a aumentar el ritmo y puedo ver que vamos a 5:10 :). Es un punto mágico, la gente nos rodea por todos los lados dando ánimos y gritando.

¡A lo lejos podemos ver el arco de meta! Y de vez en cuando nos miramos diciendo que lo hemos conseguido y que ya llegamos.

A pocos metros de entrar en meta cojo su mano y la elevamos juntos para mortalizar el momento con una sonrisa.

Una vez que entramos en meta no puede faltar un abrazo que se paraliza en el tiempo :). Mis piernas dan las gracias por parar y yo se las doy a ellas por todo el esfuerzo que hacen en cada carrera y en los caminos tan largos que recorro con ellas.

Quiero dar las gracias a la organización y a todos los voluntarios ya que sin ellos no seria posible. ¡Muchas gracias otro año más!.

Publicado por Benjamín Cabrero

Cuando hablo de yoga y de correr

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